NAO LIVING: LA HISTORIA QUE INMOFIN, STEINER, ASSA MASRI Y SASSON TENDRÍAN QUE EXPLICAR

Compradores de Acapulco Diamante señalan presuntas irregularidades en preventas, falta de entrega y retrasos legales; el caso pone bajo presión a operadores del proyecto y a la Fiscalía de Guerrero

Acapulco, Guerrero. — Cada desarrollo inmobiliario cuenta una historia. En el caso de Nao Living, la historia que escuchan los compradores no es la del lujo, la plusvalía o la exclusividad. Es la de una inversión que, según denuncian, quedó atrapada entre cambios de nombre, falta de entrega y una cadena de respuestas insuficientes.

El desarrollo, promovido públicamente por Inmofin como Nao Living Acapulco, forma parte de un portafolio más amplio de inmuebles. La empresa se presenta como un grupo con más de 40 años de experiencia y mantiene en su sitio diversos proyectos en venta y renta. Pero esa presencia institucional no ha evitado que el proyecto sea señalado por compradores y publicaciones recientes como un caso cargado de dudas.

Los nombres más mencionados son Isaac Steiner Aizenman, José “Joey” Assa Masri y Marcos Sasson. Afectados los ubican como figuras relevantes para entender quién operó, impulsó, estructuró o participó en el desarrollo que hoy enfrenta cuestionamientos.

Las dudas no son menores. Publicaciones recientes han planteado que Nao Living estaría vinculado con una historia previa bajo el nombre de Avento, lo que abre interrogantes sobre compromisos pasados, compradores anteriores y posibles inconsistencias en la comercialización.

En palabras de los afectados, el problema no es sólo que un proyecto tarde más de lo prometido. El problema es que no exista una explicación clara sobre qué ocurrió con los pagos, con las unidades comprometidas y con las condiciones originalmente pactadas.

También preocupa la posibilidad de que hayan existido ventas o preventas bajo esquemas confusos. Aunque estas acusaciones deberán ser investigadas y acreditadas por las autoridades correspondientes, el simple volumen de quejas ya coloca al caso en una zona crítica.

La Fiscalía de Guerrero también entra en el centro de la controversia. Los compradores sostienen que las denuncias no han avanzado con la fuerza necesaria, que hay retrasos en carpetas y que la entrega de citatorios no ha sido suficientemente efectiva.

Para los afectados, la falta de resultados genera una percepción peligrosa: que la autoridad está dejando pasar el tiempo mientras los responsables no enfrentan consecuencias.

Por eso el caso Nao Living exige tres niveles de respuesta: una explicación empresarial de Inmofin; una explicación personal y pública de Isaac Steiner Aizenman, José “Joey” Assa Masri y Marcos Sasson; y una explicación institucional de la Fiscalía de Guerrero.

Hasta que eso ocurra, Nao Living seguirá siendo más que un desarrollo inconcluso, será un símbolo de desconfianza en el mercado inmobiliario de lujo de Acapulco Diamante.

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